La agricultura ecológica es un método de producción que tiene como objetivo la obtención de alimentos utilizando solo sustancias y procesos naturales.
Este modelo de agricultura se basa en el respeto por el medio ambiente, y descarta productos y procesos que pueden resultar en perjuicio para este, por eso es de vital importancia para una Comisión Europea que ha hecho del cuidado de nuestro planeta su principal prioridad, plasmada en el Pacto Verde Europeo.
En este sentido, el pasado mes de mayo, la Comisión también adoptó sus estrategias de Biodiversidad y «De la Granja a la Mesa». Alineadas con el Pacto Verde Europeo, ambas estrategias proponen acciones y compromisos ambiciosos de la UE para poner fin lograr una Europa y un mundo más sostenibles.
El objetivo último es convertir que nuestros sistemas alimentarios se conviertan en la norma para todo el mundo, favoreciendo la sostenibilidad competitiva y la protección de la salud, sin olvidar los medios de subsistencia de todas las personas implicadas en la cadena de valor alimentaria.
Un punto central de la agricultura ecológica es limitar al mínimo su impacto medioambiental. Esto lo busca hacer mediante la promoción de:
- el uso responsable de la energía y los recursos naturales;
- el mantenimiento de la biodiversidad;
- la conservación de los equilibrios ecológicos regionales;
- la mejora de la fertilidad del suelo;
- el mantenimiento de la calidad del agua.
Además, la agricultura ecológica persigue el máximo bienestar para los animales, hasta el punto de que se exige al agricultor que respete los hábitos de conducta específicos de los animales de su entorno.
La normativa de la Unión Europea en materia de agricultura ecológica sostiene una estructura bien definida para obtener productos ecológicos en toda la UE. De esta manera, se puede satisfacer la demanda de productos ecológicos fiables, garantizando un mercado justo para productores, distribuidores y comercializadores.
¿Por qué es importante la agricultura ecológica?
La agricultura ecológica crece muy rápidamente en Europa, a un ritmo de entre el 6 y el 9% anual. En global, es una actividad que genera alrededor de 20.000 millones de euros al año, y que ocupa el 5,4 % de las tierras agrícolas de la UE.
La demanda de los consumidores es la clave para entender que el sector haya crecido por cuatro veces su volumen en la última década. Los consumidores llevan tiempo abrazando los métodos de producción más beneficiosos con el medio ambiente, más sostenibles y «puros», frente a otros modelos de producción.
Aun así, de momento, en Europa es necesario importar productos para cubrir la diferencia entre la producción y la demanda. Estas importaciones contrarrestarían en parte el beneficio medioambiental de la agricultura ecológica, y de ahí la importancia de promocionarla, defenderla e impulsarla.
Las antiguas normas que reglamentaban la producción ecológica eran desiguales en toda la UE, ya que incluían gran variedad de prácticas y excepciones diferentes.
El Plan de Acción sobre Agricultura ecológica de la Comisión Europea
Para impulsar este sector de gran crecimiento y tanta trascendencia para el futuro de Europa, la Comisión Europea ha puesto en marcha una consulta pública sobre el futuro Plan de Acción sobre Agricultura Ecológica.
La Comisión estima prioritario garantizar que el sector de la agricultura ecológica disponga de los instrumentos adecuados y de un marco legal consensuado y eficiente, claves para lograr el objetivo de destinar un 25% de las tierras agrícolas europeas a la agricultura ecológica en 2030.
La adopción de este nuevo plan está prevista para principios de 2021. Para ayudar a alcanzar el objetivo antes mencionado, la Comisión Europea está poniendo a punto y utilizando herramientas clave:
- El plan de acción sobre agricultura ecológica, que permitirá impulsar el sector tanto del lado de la demanda como de la oferta. El plan estimulará la demanda de productos ecológicos, fomentará el incremento de la superficie dedicada a la agricultura ecológica en la UE e impulsará la lucha contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, así como a la gestión sostenible de los recursos.
- La nueva legislación sobre producción ecológica, concebida para garantizar una competencia leal a los agricultores, prevenir el fraude y conservar la confianza de los consumidores. La crisis del coronavirus ha ralentizado el trabajo de preparación del Derecho derivado, por lo que se ha propuesto un aplazamiento que da margen suficiente para llevar a cabo las amplias consultas y el control legislativo necesarios.
- La estrategia de promoción agroalimentaria de la UE, pensada para promover las características de calidad del sector agrícola europeo en el mercado interior y en terceros países. La Comisión tiene previsto para el año 2021 asignar un presupuesto específico de 40 millones de euros a la agricultura ecológica, que servirá para financiar acciones de promoción y campañas de información sobre el sector de la agricultura ecológica de la UE, divulgando sus cualidades, con vistas a estimular la demanda.
Por otro lado, la Política Agrícola Común (PAC) seguirá apoyando el desarrollo de la agricultura ecológica en la UE mediante, por ejemplo, las medidas de los programas de desarrollo rural ofrecen apoyo a los agricultores que desean pasar a la agricultura ecológica y a los que conservan este tipo de agricultura.
La consulta pública que se ha puesto en marcha, disponible en español, tiene por objeto recopilar las opiniones de los ciudadanos, las autoridades nacionales y las partes interesadas sobre este plan. El cuestionario estará online durante un período de 12 semanas.
