La despoblación rural es uno de los grandes retos del siglo XXI en España, y también lo es para cualquier otro país de la Unión Europea.
En la actualidad, más de dos tercios de la población europea vive en zonas urbanas. En España, en los últimos 23 años, el número de municipios de menos de 101 habitantes ha crecido un 60%. Los motivos de esta despoblación rural son muy variados, aunque podemos destacar la fuerte emigración, el envejecimiento de la población, la elevada tasa de mortalidad en el contexto rural o unas comunicaciones deficientes, entre otras.
El hecho es que se está produciendo un abandono progresivo del medio rural en favor de las ciudades. Se trata de uno de los grandes retos de la Comisión Europea, que ha puesto en marcha diversas iniciativas, entre las que destaca la Red Europea de Desarrollo Rural (REDR), una plataforma fundamental para el fomento del desarrollo de las zonas rurales, o la nueva campaña europea «Mi Pueblo, Mi Futuro», que en España dio comienzo en la Feria Internacional Ganadera de Zafra el pasado mes de octubre.
La Red Europea de Desarrollo Rural
La Red Europea de Desarrollo Rural hace las funciones como plataforma de intercambio de información sobre cómo las iniciativas de desarrollo rural trabajan en la práctica, y sobre cómo pueden ser optimizadas y mejoradas para conseguir mejores resultados.
La REDR pone en contacto a los actores interesados y comprometidos con el desarrollo rural europeo, apoya la aplicación efectiva de los programas de desarrollo rural (PDR) de los Estados miembros de la UE y facilita el intercambio de información y la cooperación en la Europa rural.
Para facilitar estas actividades existen dos unidades de apoyo: el punto de contacto de la REDR y el servicio de asistencia europeo para la evaluación del desarrollo rural.
El punto de contacto de la REDR
Esta unidad se encarga de coordinar el trabajo temático y analítico, así como de facilitar el trabajo en red y los intercambios entre las partes. Además, es la encargada de dar a conocer el trabajo y las opiniones de la red.
Su trabajo es fundamental, porque ofrece los datos y las cifras acerca de todo lo que se pone en práctica en Europa en el medio rural, además de identificar y comunicar las buenas prácticas en la ejecución de los proyectos, realizar los productos relacionados con estos y otras muchas tareas.
Las labores de comunicación permiten a cualquier interesado conocer la actualidad sobre la REDR y el desarrollo rural, acceder a estudios relevantes y a los conocimientos más recientes, aparte de las voces de los diferentes actores.
Servicio de asistencia europeo para la evaluación del desarrollo rural
Una de las responsabilidades principales de este Servicio de asistencia es responder a las preguntas de los Estados miembros sobre la evaluación de la política de desarrollo rural.
Todas las preguntas recibidas por el Servicio de asistencia de evaluación son examinadas por los expertos permanentes, quienes aclaran si están dentro del ámbito del Servicio de asistencia de evaluación, brindan un borrador de respuestas y luego acuerdan una respuesta con la Unidad C.4 de la Dirección General de Agricultura (DG AGRI).
«Mi Pueblo, Mi Futuro», historias en primera persona
Sin duda, las iniciativas que mejor funcionan son las que conectan con las personas y nos cuentan una historia. La nueva campaña puesta en marcha por la Comisión Europea, «Mi Pueblo, Mi Futuro» tiene como objetivo el dar a conocer las oportunidades que brinda la UE en materia de desarrollo rural.
Además, se propone iniciar el diálogo sobre una gran variedad de temas en zonas rurales de la UE, recorriendo Francia, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Polonia y España. En nuestro caso, la gira visitará Extremadura, Andalucía, Aragón, Asturias y Castilla y León.
Es una iniciativa pensada para hablar directamente con los ciudadanos sobre las diferentes políticas, iniciativas y proyectos de desarrollo rural que lleva a cabo la Comisión Europea y sobre su impacto local.
Como es natural, la idea de esta gira es disponer de una oportunidad inmejorable para conocer las ideas y preocupaciones de los habitantes de cada localidad, y poder desarrollar así soluciones eficaces que resuelvan sus problemas.
De esta forma se hace más sencillo para todos plantear las soluciones al problema de la despoblación rural que comentábamos anteriormente, entre las que podemos destacar la creación de empleos de calidad, la preservación del medio ambiente y el patrimonio cultural, o el acceso a Internet y a las infraestructuras modernas.
