Como os comentábamos en este artículo, la Comisión Europea llevó a cabo una consulta pública para conocer la opinión de los europeos sobre una futura Estrategia Farmacéutica para Europa.
Dicha consulta terminó en septiembre y, finalmente, el pasado 25 de noviembre la Comisión adoptó esa Estrategia Farmacéutica para Europa planteada. La importancia de esta estrategia es clave para la Europa actual. Sus objetivos son garantizar que los pacientes tengan acceso a medicamentos innovadores y asequibles, así como fomentar la competitividad, la capacidad innovadora y la sostenibilidad de la industria farmacéutica de la UE.
Así, la Unión Europea podrá cubrir sus necesidades farmacéuticas en todo momento, pero, especialmente, en momentos de crisis como este que vivimos por la pandemia de coronavirus. La clave de todo está en la cadena de suministro, que debe ser fuerte y garantizar siempre la disponibilidad, acceso y entrega de medicamentos allá donde sean necesarios.
De esta manera, se pretende construir una red de cadenas de suministro suficientemente diversificadas y seguras, que garanticen la autonomía estratégica abierta de la UE en el mundo.
Los objetivos principales de la Estrategia Farmacéutica para Europa
La Estrategia es un componente esencial para construir una Unión Europea de la Salud más fuerte, ya que contribuirá a establecer un sistema farmacéutico de la UE con perspectivas de futuro y con la resiliencia necesaria para salir de las crisis que se produzcan en ese futuro.
La presidenta Von der Leyen habló en su discurso sobre el Estado de la Unión, de septiembre pasado, acerca de la Unión Europa de la Salud y los retos que tenemos por delante:
«Para mí, es más que evidente: tenemos que construir una Unión Europea de la Salud más fuerte. Para empezar a hacer realidad este objetivo, ahora debemos extraer las primeras lecciones de la crisis sanitaria.
Tenemos que dotar de perspectivas de futuro a nuestro nuevo programa EU4Health. Esta es la razón por la que he propuesto aumentar sus recursos, y por la que agradezco que este Parlamento esté dispuesto a luchar por conseguir una mayor financiación y compensar los recortes realizados por el Consejo Europeo.»
Es el momento de empujar con fuerza en la dirección adecuada, de la misma manera que la UE está también concentrada en la estrategia para acelerar el desarrollo, la producción y el despliegue de vacunas contra la COVID-19.
Los objetivos principales de la Estrategia Farmacéutica para Europa son cuatro:
- Garantizar el acceso de los pacientes a medicamentos asequibles y abordar necesidades médicas no satisfechas. Como ya avanzamos en su momento, estas necesidades pueden ser, por ejemplo, en los ámbitos de la resistencia a los antimicrobianos, el cáncer y las enfermedades raras.
- A su vez, fomentar la competitividad, la innovación y la sostenibilidad de la industria farmacéutica de la UE y el desarrollo de medicamentos de alta calidad, seguros, eficaces y más ecológicos.
- Mejorar los mecanismos de preparación y respuesta ante las crisis y abordar la seguridad del suministro.
- Conseguir que la UE destaque en el mundo por sus altos estándares de calidad, eficacia y seguridad.
Esta Estrategia forma parte de un todo en el que se crean sinergias con el Pacto Verde y con las acciones en el marco del Enfoque Estratégico de la UE, que aborda la presencia de productos farmacéuticos en el medio ambiente para reducir su riesgo medioambiental, y también para abordar la contaminación provocada por los residuos farmacéuticos.
De esta manera, es posible promover una fabricación, un uso y una eliminación más ecológicos de los medicamentos, lo que entronca con el deseo de construir una Europa más limpia.
Para que nos hagamos una idea de las acciones que se llevarán a cabo gracias a la Estrategia, estas son algunas de las más destacadas:
- una revisión de la legislación farmacéutica básica;
- una propuesta de creación de la Autoridad para la Respuesta Sanitaria de Emergencia;
- una revisión de los reglamentos sobre medicamentos para niños y para enfermedades raras;
- detectar las vulnerabilidades de la cadena mundial de suministro de medicamentos esenciales y configurar opciones políticas para reforzar la continuidad y la seguridad del suministro en la UE;
- el fomento de la investigación y la innovación, en particular a través de los programas Horizonte 2020 y La UE por la Salud.
Además de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también el vicepresidente para la Promoción de nuestro Modo de Vida Europeo, Margaritis Schinas, defendió la necesidad de disponer de medicamentos, vacunas y tratamientos eficaces y seguros que «serán fundamentales para defender la salud y el bienestar de los ciudadanos europeos en estos tiempos difíciles. La Estrategia presentada ayuda a la industria farmacéutica de la UE a seguir siendo competitiva e innovadora, al tiempo que aborda las necesidades de los pacientes y de nuestros sistemas sanitarios».
Indudablemente, la Estrategia Farmacéutica para Europa se convertirá en un apoyo fundamental para la Unión Europea en la lucha contra futuras crisis sanitarias.
