La pesca sostenible y la protección de los ecosistemas marinos, claves de la agenda europea

La pesca sostenible y la protección de los ecosistemas marinos, claves de la agenda europea

El equilibrio sostenible de nuestros ecosistemas marinos es una de las grandes prioridades de la Unión Europea. Garantizar la viabilidad de los caladeros, la calidad de las capturas y, sobre todo, la sostenibilidad a largo plazo supone no solo un gran esfuerzo por parte de todos los países miembros de la UE, sino también por parte de las pequeñas y grandes empresas que explotan los recursos marinos.

La normativa de la UE en materia de protección del medio marino es una de las más amplias y ambiciosas de todo el mundo. Sin embargo, existen problemas como el exceso de nutrientes, el ruido subacuático, la basura de plásticos y otros tipos de contaminación que persisten y que perjudican notablemente al entorno marino.

Por otro lado, el exceso de explotación de los caladeros, sobre todo por la sobrepesca, es una de las mayores preocupaciones de la Unión. Recientemente, se publicó el informe ‘Mensajes marinos II’ de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), y según Virginijus Sinkevičius, comisario de Medio Ambiente, Pesca y Océanos, se confirma «la necesidad de hacer más por proteger nuestros mares y océanos».

En realidad, y según sus palabras, «hemos avanzado, por ejemplo, en el ámbito de la pesca sostenible, pero son necesarios nuevos esfuerzos y poner coto a la contaminación irresponsable de nuestros mares».

Muchos estados miembros de la UE no van a cumplir este 2020 con las obligaciones acerca del buen estado medioambiental de sus aguas marinas, mientras que en algunas regiones marítimas hacen falta esfuerzos excepcionales para cumplir. El comisario afirma que «la Comisión iniciará una revisión de la Directiva Marco sobre la estrategia marina para ver lo que ha funcionado y lo que no lo ha hecho».

La protección del entorno marino forma parte del Pacto Verde Europeo, y sin ella no es posible que los pescadores europeos sigan suministrando en el futuro productos saludables y sostenibles.

Estamos a tiempo de salvar nuestros mares y océanos

Los daños a los que hemos sometido a nuestros mares y ecosistemas marinos durante las últimas décadas han dejado una huella muy profunda en ellos. Ahora, además, estos entornos sufren las consecuencias de aquellos excesos, por lo que cualquier avance que hagamos no va a tener efecto inmediato.

El gran peligro es que alcancemos un punto de no retorno por la sobreexplotación de los recursos, pero todavía existe la posibilidad de restaurar los ecosistemas marinos, siempre que actuemos de forma eficaz, coherente y por parte de todos los países. Solo de esta manera podemos alcanzar el equilibrio sostenible que buscamos, de forma que podamos seguir alimentándonos de los mares, minimizando el impacto en ellos.

La nueva Estrategia de la UE sobre Biodiversidad para 2030 es una de las claves para abordar esta protección del medio ambiente tan necesaria en los medios marinos, amén de otros elementos del Pacto Verde Europeo que, además, deben servir como orientación para la actuación urgente de protección y restauración que ya está en marcha.

Para entender la situación exacta de las costas y mares de Europa tenemos el informe de la Directiva marco sobre la estrategia marina, en el que se nos ofrece la ‘foto’ actual de estos ecosistemas, como, por ejemplo, que casi la mitad de las aguas costeras de Europa está sometida a una fuerte eutrofización, un concepto que indica el enriquecimiento excesivo en nutrientes de un ecosistema acuático, algo que provoca un aumento de la biomasa y un empobrecimiento de la diversidad.

Por otro lado, se comprueba que ha aumentado la acumulación de plásticos y residuos químicos en la mayoría de las especies marinas a pesar de que la UE tiene normas estrictas que nos han llevado a reducir considerablemente los contaminantes en las aguas.

El informe ‘Mensajes marinos II’ de AEMA confirma que el uso tradicional que se hizo de nuestras aguas, y también el uso actual, nos está pasando factura al registrarse cambios en la composición de las especies y hábitats marinos, sobre todo en términos de biodiversidad, así como en la composición física y química de los mares.

Juntos hacia un contexto de pesca sostenible en las aguas europeas

La pesa sostenible garantiza un futuro en el que podamos seguir consumiendo pescado y productos marinos sin que el ecosistema se resienta. Por ello, la Comisión Europea vigila de cerca el progreso de la gestión de las poblaciones de peces en la UE, publicando cada año los resultados.

Este 2020 se publicó «Hacia una pesca más sostenible en la UE: situación actual y orientaciones para 2021», con datos de 2018, para entender hacia dónde vamos.

El comisario Sinkevičius insiste: «Los primeros meses de este año fueron extremadamente difíciles para el sector pesquero, pero lo respaldamos en toda la UE. La pesca sostenible, que se materializa a través de la política pesquera común, es necesaria para aumentar la resiliencia y cumplir el Pacto Verde Europeo, en particular en dos estrategias recientes: ‘De la granja a la mesa’ y la Estrategia de la UE sobre Biodiversidad».

No vamos por mal camino, ya que en el Atlántico del Nordeste hay, hoy, un 50 % más de peces que en 2003. De todos modos, seguimos enfrentándonos a diferentes retos como el de eliminar los descartes. En parte como consecuencia del exceso de captura y en parte por el descarte de peces demasiado pequeños en el mar, determinadas poblaciones han sido diezmadas hasta niveles críticos. Actuar de manera decidida y eficaz es fundamental para solucionar estos problemas.