La importancia de las seis prioridades de la presidenta von der Leyen

La importancia de las seis prioridades de la presidenta von der Leyen

La Unión Europea se encuentra en un momento crucial de su historia, y para la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, nuestro continente debe liderar la transición hacia un planeta sano, adaptarse a un nuevo mundo digital para aprovechar plenamente sus posibilidades, y no olvidar que la economía debe funcionar en beneficio de las personas.

Estas son tres de las seis prioridades de este mandato de cinco años, para las cuales se ha designado a tres vicepresidentes ejecutivos que lideren esas luchas: el neerlandés Frans Timmermans se encargará de las políticas del Pacto Verde Europeo; la danesa Margrethe Vestager estará al frente de Una Europa Adaptada a la Era Digital; y el letón Valdis Dombrovskis velará por una Economía al Servicio de las Personas.

Para este período, el cambio climático o la desaceleración económica son dos de los grandes desafíos, al igual que hacer frente a las consecuencias del Brexit.

En la agenda de la presidenta Von der Leyen existen seis prioridades esenciales, seis grandes ambiciones de Europa para los próximos cinco años y más allá.

Alcanzar los objetivos marcados por cada una de estas prioridades impulsará a Europa al lugar que se merece en el mundo, potenciando nuestra economía, consolidando nuestro liderazgo, logrando un mundo más sostenible y desarrollando nuestra tecnología para cimentar nuestro desarrollo.

Una por una: las seis prioridades

Europa debe ser el primer continente en el mundo en ser climáticamente neutro. Eso significa que se deben tomar medidas reales en materia de cambio climático, invertir en innovación e investigación, rediseñar nuestra economía y actualizar nuestra política industrial.

Para lograr esto, la Comisión Europea ha presentado el Pacto Verde Europeo, un ambicioso paquete de medidas que debe permitir que las empresas y los ciudadanos europeos se beneficien de una transición ecológica sostenible. Hay que financiar la Transición Verde.

Es necesario apostar por la inversión en tecnologías ecológicas, en soluciones sostenibles.

Una economía que funcione en pro de las personas

Una gran prioridad para todos es trabajar en favor de la justicia social y la prosperidad. Con una Europa estable, la economía puede responder plenamente a las necesidades de los ciudadanos de la UE. La economía social de mercado de la UE permite a las economías crecer y reducir la pobreza y la desigualdad.

Para conseguir este objetivo es necesario reforzar las pequeñas y medianas empresas, completar la Unión de Mercados de Capitales y profundizar en la Unión Económica y Monetaria.

Una Europa adaptada a la era digital

Capacitar a las personas con una nueva generación de tecnologías significa afrontar con seguridad y optimismo muchos retos sociales, desde la salud a la agricultura o desde la seguridad hasta la fabricación.

Para conseguirlo es fundamental eliminar los obstáculos al aprendizaje y mejorar el acceso a una educación de calidad para todos.

Promoción de nuestro Modo de Vida Europeo

Proteger a nuestros ciudadanos y nuestros valores es otro de los puntos fundamentales a tratar. El Estado de Derecho es fundamental para conseguir una Unión de igualdad, tolerancia y justicia social, y por eso la Comisión pondrá en marcha un mecanismo general europeo sobre el Estado Derecho en toda la Unión.

Además, la migración es un tema sobre el que hay que trabajar, y se hará a través del fortalecimiento de las fronteras, la modernización del sistema de asilo de la UE y la cooperación con los países socios.

Una Europa más fuerte en el mundo

Tenemos que reforzar nuestro liderazgo mundial responsable y, para ello, defenderemos el multilateralismo y un orden mundial basado en normas por medio de un papel más activo y una voz más firme de la UE en el mundo.

Un nuevo impulso a la democracia europea

Potenciar, proteger y consolidar nuestra democracia a través del trabajo conjunto de todos los países miembros es una prioridad esencial. Para proteger nuestra democracia son necesarios un enfoque conjunto y unas normas comunes que permitan abordar cuestiones como la desinformación y los mensajes de incitación al odio en línea.