Una Europa social fuerte para una transición ecológica en la que nadie se quede afuera

Una Europa social fuerte para una transición ecológica en la que nadie se quede afuera

La transición ecológica de nuestras economías es uno de los desafíos más importantes a los que se enfrenta el mundo. Estos cambios requieren un esfuerzo importante y la presidenta Ursula von der Leyen no quiere que nadie se quede afuera, por lo que es necesario construir una Europa social cada vez más fuerte.

Porque Europa es un lugar único en el que la prosperidad, la equidad y un futuro sostenible son objetivos igualmente importantes. Tenemos algunos de los mejores niveles de vida, las mejores condiciones de trabajo y la protección social más eficiente del mundo. 

Sin embargo, nos enfrentamos a una serie de cambios, como la transición a una economía climáticamente neutra, la digitalización o los cambios demográficos. Cambios que traerán consigo nuevos desafíos y nuevas oportunidades. 

El Pacto Verde Europeo, nuestra nueva estrategia de crecimiento, no puede llevarse a cabo sin garantizar que Europa siga teniendo los sistemas de protección social más avanzados del mundo, a la vez que es un polo dinámico de innovación y emprendimiento competitivo.

«Europa está viviendo un cambio trascendental. En esta fase de transformación ecológica y digital y de envejecimiento de la población, la Comisión quiere garantizar que las personas sigan ocupando un lugar central y que la economía esté a su servicio. Ya disponemos de un instrumento, el pilar europeo de derechos sociales, pero ahora queremos garantizar que la UE, sus Estados miembros y las partes interesadas se comprometan a aplicarlo», ha dicho Valdis Dombrovskis, vicepresidente ejecutivo para una Economía al Servicio de las Personas.

Por eso, el 14 de enero, la Comisión definió cómo contribuirá la política social a responder a los desafíos y las oportunidades actuales

El pilar europeo de derechos sociales, clave para el futuro inmediato de la UE

Las propuestas presentadas se basan en el pilar europeo de derechos sociales, que busca dar a los ciudadanos unos derechos sociales nuevos y más efectivos, basados en veinte principios fundamentales, organizados en tres categorías

La Comisión solicita a todos los países, regiones y socios de la UE que expongan sus puntos de vista sobre el camino a seguir y sus planes para alcanzar los objetivos del pilar. 

Esas contribuciones se tendrán en cuenta para preparar el plan de acción de 2021, que se presentará al más alto nivel político para su aprobación.

Principales medidas en 2020 para contribuir a la aplicación del pilar europeo de derechos sociales

Algunas de las iniciativas presentadas por la Comisión son:

  • Un salario mínimo justo para los trabajadores de la UE
  • Una Estrategia Europea para la Igualdad de Género y medidas vinculantes en materia de transparencia salarial
  • La actualización de la Agenda de Capacidades para Europa
  • Una actualización de la Garantía Juvenil
  • Una Cumbre sobre el trabajo en plataformas digitales
  • Un Libro Verde sobre el envejecimiento.
  • Una estrategia para las personas con discapacidad.
  • Un informe demográfico.
  • Un régimen europeo de reaseguro de prestaciones por desempleo.

Pero no es suficiente con que estas iniciativas se trabajen a nivel de la UE.

La clave del éxito está en que sean aplicadas por las autoridades nacionales, regionales y locales, así como por los interlocutores sociales y las partes interesadas pertinentes a todos los niveles.

Solo así se podrá garantizar las mismas oportunidades de prosperar a todos los europeos.

«La vida laboral de millones de europeos cambiará en los próximos años. Si queremos que la futura mano de obra prospere, hemos de actuar. La economía social de mercado europea, innovadora e integradora, debe centrarse en las personas, proporcionándoles empleos de calidad y salarios adecuados. Ningún Estado miembro, ninguna región ni ningún ciudadano puede quedarse rezagado», ha afirmado Nicolas Schmit, comisario de Empleo y Derechos Sociales.

Un salario mínimo justo en la Unión Europea

La presidenta Von der Leyen ha expresado su deseo de que todos los trabajadores de la UE tengan un salario mínimo justo que les permita tener una vida digna, independientemente de su lugar de residencia.

Esto significaría aliviar en gran medida las dificultades que siguen teniendo muchos trabajadores para llegar a fin de mes.

Por ello, el mismo 14 de enero se puso en marcha una primera fase de consulta a empresas y sindicatos acerca de la cuestión del salario mínimo justo

Como es lógico, no se puede proponer un salario mínimo idéntico a todos los países de la UE. Por eso, las propuestas de cada país deberán reflejar los convenios colectivos existentes o las disposiciones legales vigentes. 

Por todo esto es que el 14 de enero se han puesto los cimientos para una Europa mejorada en lo social. Porque sólo una Europa Social fuerte nos permitirá hacer frente a los desafíos que tenemos por delante sin perder de vista lo que somos y lo que hemos conseguido como Unión.