La globalización y la digitalización, así como el comercio, que evoluciona constantemente y no deja de cambiar, plantean nuevos retos a las administraciones cuando nos referimos a mercancías que cruzan las fronteras exteriores de la UE.
La voluntad de la Comisión Europea es clara: es necesario agilizar los trámites aduaneros, transformar los procesos y modernizar los controles fronterizos en la próxima década.
Por ese motivo, la Comisión ha propuesto una iniciativa pensada para facilitar el intercambio electrónico de información entre las distintas autoridades implicadas en el despacho de mercancías. Esta documentación, presentada por los comerciantes, podrá ser presentada una sola vez para la importación o exportación de mercancías.
Es lo que se puede denominar el «entorno de ventanilla única de la UE para las aduanas», y que viene a agilizar los trámites aduaneros de una manera muy significativa. Se puede consultar de forma íntegra en este enlace y también de forma más esquemática en este.
Se pretende así mejorar la cooperación y la coordinación entre las distintas autoridades, con el fin de facilitar la verificación automática de los trámites no aduaneros para las mercancías que entran o salen de la UE.
El objetivo principal de esta ventanilla única es digitalizar y racionalizar los procesos para que las empresas ya no tengan que presentar documentos a varias autoridades a través de diferentes portales, sino que todo pueda ser resuelto en una sola interacción.
H2:El Plan de Acción de la Unión Aduanera como pilar de la modernización de las aduanas europeas
Esta propuesta forma parte del reciente Plan de Acción de la Unión Aduanera, que la Comisión puso en marcha el pasado 28 de septiembre y que pretende modernizar la unión aduanera como nunca antes. Se trata de un proyecto para actualizar los controles fronterizos en la próxima década y así facilitar el comercio, mejorar los controles de seguridad y cumplimiento y reducir la carga administrativa para las empresas.
En él se establecen una serie de medidas para que las aduanas de la UE sean más inteligentes, innovadoras y eficientes. Por ejemplo, proponiendo un mejor uso de los datos, mejores herramientas y equipos, la promoción del cumplimiento, una mayor cooperación dentro de la UE y con las autoridades aduaneras de los países asociados y una mejor preparación para futuras crisis.
Un plan de este tipo es necesario para contrarrestar los efectos negativos de cualquier crisis que surja, como es el caso de la actual pandemia por coronavirus. Esta crisis nos ha mostrado que es imperativo disponer de procesos aduaneros ágiles y sólidos que permitan el comercio en las situaciones más difíciles.
Los riesgos de no disponer de una Ventanilla Única de la UE para las Aduanas
Hay una serie de riesgos, que ya mencionamos de pasada anteriormente, a los que se enfrenta la UE en caso de no optar por una ventanilla única. Son los siguientes:
- Las autoridades tendrán que esforzarse cada vez más por controlar y cuantificar las mercancías que entran y salen de la UE.
- Las aduanas no serán lo suficientemente flexibles para reaccionar ante los problemas inesperados y urgentes que probablemente surjan en el futuro.
- La UE corre el riesgo de perder competitividad frente a sus socios comerciales internacionales, muchos de los cuales ya cuentan con un sistema de ventanilla única plenamente operativo.
- Podría surgir un mosaico de portales nacionales desconectados, que socavaría el Mercado Único y la Unión Aduanera y crearía distorsiones competitivas para los comerciantes, según el lugar al que importen o exporten de la UE.
En Europa, el comercio de mercancías que gestiona la Unión Aduanera supera los 3,5 billones de euros anuales, lo cual nos da una idea de la importancia decisiva que puede tener la agilización de los trámites, ya no solo en el número de ellos que hay que gestionar, sino en el tiempo que se puede ahorrar al simplificar los procesos.
Y es que, en la actualidad, los trámites obligatorios en las fronteras exteriores de la UE implican a muchas autoridades diferentes de distintos ámbitos: la salud y la seguridad, el medio ambiente, la agricultura, la pesca, el patrimonio cultural, la vigilancia del mercado y la conformidad de los productos.
De esta manera, las empresas tienen que presentar las informaciones a varias autoridades que cuentan, cada una, con su propio portal y procedimientos. El proceso completo es lento y engorroso y, además, abre la puerta a muchos riesgos que perjudican a todas las partes. Con un volumen cada vez mayor de negocio y más amenazas, sobre todo las que surgen de la digitalización y el comercio electrónico (por ejemplo, las nuevas formas de fraude), mejorar los controles aduaneros es la única vía de desarrollo.
Este proyecto necesitará de fuertes inversiones por parte de la Unión Europea y de los Estados miembros para que se haga realidad durante la próxima década. La Comisión apoyará a estos Estados miembros en la preparación del proyecto, sobre todo mediante la financiación del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
